El Protocolo de Kyoto es un acuerdo internacional asumido en 1997 en el ámbito de las Naciones Unidas que trata de frenar el cambio climático. Uno de sus objetivos es contener las emisiones de los gases que aceleran el calentamiento global, y hasta la fecha ha sido ratificado por 163 países. Este acuerdo impone para 39 países que se consideran desarrollados (no afecta a los países en vías de desarrollo como Brasil, India o China) la contención o reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero. Los países que acatan el protocolo deberán reducir sus emisiones en un 8% y para verificar el cumplimiento se medirá la media de emisiones desde el año 2008 hasta el 2012.Es importante darle atención y negociación a este tipo de tratados ya que el cambio climático afecta a todos lo países del mundo, a su población y sus economías, generando problemas como la sequía, inundaciones, etc., en especial los países desarrollados, principales responsables de este cambio deberían de transformar sus practicas industriales implementando tecnología amable con el medio ambiente. Brasil ha desarrollado tecnologías que representan este nuevo ciclo, es el mayor practicante de la economía verde del planeta, combustibles limpios atienden el 44 por ciento de las necesidades energéticas (el promedio global es 13 por ciento) y el etanol brasileño constituye una revolución tecnológica. Ese es el ejemplo que deberían seguir los demás países.

